La Semana Santa no solo se vive en las calles; para los que amamos la gastronomía, también se saborea.
Este año tengo el honor de vivir una experiencia muy especial: participar como jurado en el l Concurso Nacional La Mejor Torrija de España Alimentos de Valladolid, un certamen que nace con la ambición de reunir a los mejores maestros de España en estas lides.Y al que aún tenéis oportunidad de inscribiros (hasta el 27 de Febrero)
Un nuevo reto al otro lado de los fogones
Como muchos sabéis, mi relación con este dulce viene de lejos. Tras haber tenido la inmensa alegría de proclamarme ganadora del VI Concurso Nacional de Torrijas de León, sé perfectamente la mezcla de nervios, técnica y cariño que se pone en cada rebanada.
Sin embargo, esta vez me ha tocado cambiar el delantal por la libreta de puntuaciones. Estar en el jurado es una responsabilidad enorme, pero también un privilegio que me permite analizar desde otra perspectiva el nivel tan alto que tenemos en nuestro país.
¿Qué buscamos en este certamen?
El concurso se ha diseñado para premiar tanto el respeto por la memoria como las ganas de arriesgar. Estas son las categorías que vamos a valorar:
- Torrija Tradicional: Pan, leche, azúcar… y todos esos ingredientes que nos llevan al pasado… solo con probarla en Maryobeli vais a saber de lo que hablo.
- Torrija Innovadora: Donde la vanguardia toma el control con nuevas texturas, infusiones y presentaciones rompedoras.
- Torrija Salada: Una categoría que me fascina porque nos obliga a repensar el concepto mismo de la torrija.
- Sin Gluten, Elaboración con ingradientes de Alimentos de Valladolid y Mejor alumno de escuela de cocina también recibirán un áccesit.
Mi criterio: ¿En qué me fijaré para puntuar?
Al haber estado en la piel de los concursantes, mi mirada es exigente pero empática. Para mí, una torrija ganadora debe cumplir cuatro pilares que considero innegociables:
- Sabor y Aroma: El equilibrio y la calidad de la base deben ser impecables.
- Textura: Ya todos sabéis como os gusta que llegue a nuestro paladar
- Presentación: La vista es el primer bocado, y en un concurso nacional, la estética cuenta.
- Técnica: Incluso una torrija tradicional conlleva su complicación.
Un orgullo para mí y Valladolid
Para mí, ser parte de este equipo y compartir mesa con otros expertos es una forma de seguir devolviendo a la gastronomía todo lo que me dio aquel triunfo en León. Porque hubo un antes y un después en mi camino, clave para poder vivir ahora este capítulo de mi recorrido de vida. Seguro será una jornada de sabores intensos y decisiones difíciles, para los concursantes una nueva experiencia difícil de olvidar. Valladolid siempre ha sido una ciudad que vive su gastronomía con una pasión envidiable, muestra de ello es este nuevo paso de Alimentos de Valladolid, el sello de garantía de los productos agroalimentarios de la provic. Con la celebración del I Concurso Nacional de Torrijas, esta Diputación Provincial no solo rinde homenaje a una tradición centenaria, sino que posiciona a Valladolid como el epicentro del dulce en España durante la Cuaresma. Espero y deseo que se convierta en toda una declaración de intenciones respecto a nuestra cultura gastronómica.